el blog de reseñas de Andrés Accorsi

jueves, 9 de marzo de 2017

DOS ANTES DE IRME

Mañana temprano arranca mi gira por todo el país (más algún país limítrofe). Me voy a Tucumán, a participar del 1º Salón Internacional del Comic de esa ciudad, junto a un All-Star Squadron de autores argentinos. Pero antes, dos reseñas.
Los Hermanos Segelín recopila todas las historietas de estos carismáticos personajes realizadas por Roberto Barreiro y Lucas Varela para el fanzine Kapop!, la lujosa publicación que engalanó al under local allá por 1999-2001. En cada número de Kapop! había varias historietas de distinta temática y distinta extensión firmadas por Barreiro y Varela, pero por algún motivo (o por muchos), la más recordada siempre fue esta comedia de enredos, aventuras y misterios bizarros.
De la mano de Alejandro y Ernesto Segelín, los autores nos invitaban a recorrer lugares exóticos, a vivir peripecias caprichosamente atractivas, repletas de homenajes a clásicos del cine y de la historieta de género. Con el correr de las entregas, además, Barreiro y Varela fueron sumando personajes a la serie, que cada vez ocultaba menos su vocación de tributo a Spirou, Tintín, Freddy Lombard y demás series de aventureros nacidos en Francia o Bélgica. Las últimas tres historias abarcan en total 40 páginas y si bien cada una tiene un final, podrían leerse como un álbum franco-belga, fragmentado por una necesidad editorial, pero pensado como una unidad.
El clima de descontrol, bizarreada, frescura y exotismo está plasmado a la perfección por el dibujo de un Varela que mejora muchísimo entre las primeras páginas y las últimas. En muchas ocasiones le juega en contra tener que dibujar tantas viñetas pr página, pero ya en sus primeros trabajos, el autor de Paolo Pinocchio demostraba tener cintura de sobra para este tipo de desafíos narrativos. Si alguna vez llegó a tus oídos la leyenda de aquel mítico fanzine llamado Kapop!, en el que todos (hasta Carlos Trillo) querían publicar una historieta, capturá el librito de Los Hermanos Segelín y vas a empezar a entender por qué esa publicación goza hoy de un status mitológico.
Me vengo al 2013, cuando Mark Millar y Frank Quitely empiezan a publicar muy lentamente Jupiter´s Legacy, la enésima saga deconstructivista firmada por el guionista escocés. Este primer tomo tiene unas cuantas resonancias con Kingdom Come, en tanto se produce un clivaje generacional entre superhéroes viejos, y sus vástagos, que están buscando otro camino, otra forma de hacer las cosas. Más allá de las similitudes, Jupiter´s Legacy ofrece un upgrade muy grosso al clásico planteo de “héroes veteranos vs. nueva generación”. Acá, además, hay borrachos, merqueros, rosca política al mango, embarazos no deseados, golpes de estado… Cualquier comic que hable de política ya suma un montón. Pero si además traza un curso de acción política, nos invita a pensar en el colapso económico, en la crisis de representatividad, en el rol generalmente pasivo de los superhéroes frente a los verdaderos flagelos que afectan al planeta… ahí ya estamos en otro nivel.
En un punto, el conflicto entre Sheldon y Walter es el conflicto entre Superman y The Authority, o Miracleman. Héroes limpios, políticamente ascépticos, que sólo reaccionan frente a la provocación de los villanos, y personas con superpoderes (ya no necesariamente héroes) que creen que tienen la responsabilidad de hacer algo más con sus inmensas facultades. Todo esto muy bien planteado en una trama a la que no le falta acción, ni impacto, ni giros sorprendentes, ni diálogos memorables.
Muchos años pasaron desde aquella saga de The Authority en la que Millar y Quitely trabajaran juntos por primera vez, y la evolución en el dibujante es asombrosa. Acá tenemos a un Quitely más maduro, con más poder de síntesis, capaz de dotar a los personajes de una amplísima gama de expresiones con su trazo finito y puntilloso. Hay mucha viñeta “widescreen”, es cierto, pero Quitely rompe con esa lógica cada vez que el relato se lo sugiere y hace gala de un montón de recursos más (no sólo el widescreen) a la hora de golpear fuerte al lector. La paleta de Peter Doherty, además, aporta elegancia y power en dosis muy acertadas.
Todavía no tengo el Vol.2 de Jupiter´s Legacy, así que no sé cuándo lo reseñaré. Pero tengo la precuela, Jupiter´s Circle, y esa sí, prometo leerla y comentarla a la brevedad en este espacio.
Nos vemos el finde con los amigos tucumanos, y con el resto nos leemos por acá la semana que viene. Gracias y hasta entonces.

1 comentario:

Román Vignolo dijo...

Hermosas las aventuras de los hermanos Segelin, muy tiernas y cándidas. Personajes que los autores podrían retomar si se pusieran las pilas. Se que voy a sonar a viejo choto pero hay un cameo de Osvoldo Figazza y Océano y Charquito en una de las páginas.Osvoldo qué? Océano y qué?