el blog de reseñas de Andrés Accorsi

viernes, 3 de marzo de 2017

ACA NO HACEMOS PARO

Paran los docentes, paran los futbolistas y a la larga van a parar todos los sindicatos de todas las actividades, porque es evidente que este gobierno se quiere llevar puestos a todos y a todo. Pero bueno, el blog sigue adelante y mientras tenga ratos libres para leer y escribir, no van a faltar las reseñas.
Arranco en EEUU, en 2015, cuando DC lanza el Vol.5 de los tomos que recopilan la gloriosa etapa de Wonder Woman a cargo de Brian Azzarello, Cliff Chiang y su suplente de lujo, Goran Sudzuka. No me quiero repetir, así que recomiendo repasar las reseñas de los tomos anteriores (la del Vol.4 se publicó el 23/12/15, en los albores de la Revolución de la Alegría). El Vol.5 le pone un final prematuro al reinado de Apollo en el Olimpo, no sin antes permitirle protagonizar las escenas de tortura más escabrosas y con más mala leche que me tocó leer en el último tiempo. Otros dioses con bastante peso en este segmento de la saga son Hera, Artemis, Hermes y Dionysus, uno que hasta ahora había aparecido poco y nada, y al que Azzarello trae del banco de suplentes para que salga a la cancha y la termine de embarrar. Todo esto sin dejar de lado a Zora y Zeke, al First Born (que demuestra en la práctica la infinita chapa que parecía tener en los episodios previos y cuyo origen resulta tan épico como estremecedor) y a Orion, aunque para la mitad del tomo desaparece y no lo vemos más, ni nadie lo vuelve a mencionar ni siquiera para preguntar “che, ¿qué pasó con Orion, que no volvió a aparecer?”. Tranqui, está lo más bien, atajando en Racing :P
Son muchos personajes, porque además hay una villana bien marcada (Cassandra), un ejército que responde al First Born y muchos más. Sin embargo, Azzarello los hace entrar y salir de escena a todos de modo claro, ordenado, coherente. La trama es compleja y hasta que no reaparezca Zeus no se va a simplificar. Pero está claro que el próximo tomo es el último, por eso sobre el final de este Vol.5 el guionista cruza varios rubicones y deja a Diana definitivamente establecida como Diosa de la Guerra, algo de lo que (por supuesto) jamás se hicieron cargo en ninguna de las apariciones de la heroína fuera de esta revista. Lo cierto es que tenemos mucho desarrollo de personajes, excelentes diálogos, una intriga familiar y política irresistible y un nivel de machaca que te deja absorto. Los dos dibujantes, Chiang y Sudzuka, le ponen el alma a esta saga como nunca antes lo habían hecho. Su principal logro consiste en dotar de elegancia y sobriedad a un comic por momentos muy pasado de rosca en materia de violencia, muerte y destrucción. Prometo liquidar muy pronto el Vol.6, ni en pedo me aguanto otros 14 meses y medio para saber cómo sigue esta hiper-epopeya con la que Azzarello dio cátedra de cómo se hace comic de autor adentro del mainstream.
Por otro lado, el 08/02/16 me tocaba reseñar (entre otros) el Vol.1 de Artemis, la serie de aventura, fantasía y ciencia-ficción creada por Ariel Grichener y Guillermo Villarreal. Ahora voy por el Vol.2, llamado Ejército de Sombras, y a nivel dibujo tengo para decir exactamente lo mismo que dije la vez pasada, así que recomiendo releer la reseña del Vol.1.
En cuanto al guión, esta vez Grichener abre el juego a más personajes, le otorga una chapa descomunal al enano Claus y (una vez más) deja algunas puntas abiertas para explorar en futuras entregas. La historia está bien, es divertida, pero me encuentro con dos trabas a la hora de recomendarla. Por un lado, esta vez se me hizo más evidente la fórmula que usa Grichener para escribir estas historias, todo me sorprendió un poco menos que la primera vez, me pareció más obvio. Y por otro lado, los diálogos, que suenan muy antiguos, muy acartonados. No te pido que personajes de un mundo tecno-medieval onda He-Man digan “¿qué hacé, vieja, todo liso?”… pero diálogos como “Ya te tengo… es tu fin…” y el uso constante del imperativo para contarnos lo que van a hacer los personajes (“debo hacer esto”, “debemos hacer lo otro”…) están al límite de tomar por boludo al lector. En las primeras dos páginas, Grichener acompaña una secuencia muda con bloques de texto muy bien escritos, con cierto vuelo poético al estilo Robin Wood, pero enseguida los deja de usar. Una pena. Lo más rescatable del guión es, una vez más, el ritmo, la capacidad de Grichener de darle a cada secuencia la cantidad exacta de viñetas que necesita para mantener el interés del lector, sin estirar ni apurar groseramente el flujo del relato.
Ya tengo leído un librito más, así que en cualquier momento volvemos con más reseñas. Y creo que queda alguna vacante para el seminario sobre Historia de los Superhéroes, así que si sos de Buenos Aires o aledaños, anotate y nos vemos el lunes.

2 comentarios:

Nicolás Montes dijo...

Perdón Adnrés, pero en Superman/Wonder Woman si se hacen cargo del tema de diosa de la Guerra
Saludos y muchas gracias

Andres Accorsi dijo...

Mirá vos, qué buen dato... Leí los primeros números y la colgué, porque me parecía una garcha que no se hicieran cargo de lo que pasaba en la revista de Wonder Woman...